La hondureña Erika Mejía falleció el pasado domingo 17 de mayo, un mes después de contagiarse con el coronavirus y luchar contra la enfermedad en un hospital de España. La mayoría de sus familiares le dieron el último adiós a la distancia, los que pudieron, lo hicieron en la funeraria, reseña diario El País de España.
Luego de una corta misa, sus restos fueron cremados, mientras familiares observaban el triste momento a través de una ventana, y en otro extremo, a través de una triste vídeollamada estaban sus tres hijas que viven en el departamento de Cortés, en el norte de Honduras.

La hondureña empeoró el 17 de abril y el sistema de salud de España hizo todo lo posible por salvarle la vida. Después de varios días interna, y atada a un respirador artificial que no era suficiente, los médicos pidieron ayuda a otro hospital madrileño para poder salvarle la vida, pero no lo lograron.
Familiares han pedido ayuda a través de Facebook para repatriar las cenizas de Erika Mejía a Honduras.
“¡Hola a todos! Quería pedir vuestra colaboración para ayudar a la familia de Erika. Finalmente no ha podido vencer al Covid-19, a pesar de luchar hasta el final, como una campeona. Ahora su familia tiene que hacer frente a los costes para que puedan velarla, incinerarla y llevar sus cenizas a Honduras, país natal, junto a sus 3 hijas, que no han podido despedirse de su mami, para que descanse en paz. Gracias por vuestra colaboración, cualquier donacion por pequeña que sea, ayuda mucho a su familia. ¡Gracias de corazón! Erika ya brilla en el cielo!”, dice el mensaje.

Erika se suma a la lista de hondureños que han fallecido por esta pandemia fuera del país.
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