El estado de salud del presidente Juan Orlando Hernández es “delicada”, aunque estable, según el reporte dado la noche del pasado martes por el Hospital Militar, donde se encuentra recluido desde el fin de semana tras dar positivo por COVID-19.
En una comparecencia para dar el reporte del estado de salud del mandatario hondureño, el teniente coronel Juan Díaz, destacó que el presidente Hernández ingresó el pasado 16 de junio, presentando un cuadro de decaimiento, fiebre, tos, dificultad respiratoria y los exámenes radiológicos demostró un incremento en los infiltrados pulmonares, un descenso en la saturación de oxígeno y un incremento en los marcadores inflamatorios.
Igualmente evidenció un avance en su cuadro neumónico, por lo que su equipo médico realizó un ajuste al tratamiento, lo que incluyó la aplicación de oxígeno.